19:43, 05-09-2008
 

¿Que conoces de nuestra provincia? Compruébalo en este crucigrama.

 
Domingo de Calderas

El domingo sin duda el día mas significativo de las fiestas, el “Día Grande”, no en vano en la antigüedad de la fiesta se conocía como fiesta de las Calderas. Originalmente el domingo se celebraba una romería al Monasterio de San Benito, que con el tiempo se convirtió en la fiesta mas original y más extraña que se pueda imaginar” (Nicolás Rabal). El domingo siguiente al día de San Juan, las Cuadrillas del Común, cada una con su Santo Titular llevando en andas indistintamente por hombres o mujeres acompañados por un cura, por los mozos y mozas y los músicos y precedidos por un joven con un arquijuelo o ramo de ofrendas de roscas acudían en procesión desde sus Cuadrillas por El Collado hasta el monasterio donde tras entregar las ofrendas y ser bendecidas las imágenes se decía misa para posteriormente trasladarse todos a la Dehesa de San Andrés donde los cuatro jóvenes auxiliares del Mayordomo tenían preparadas las Calderas con carne de toro de la Cuadrilla cocida y otras viandas que junto con pan y vino se repartía entre los asistentes tanto vecinos como forasteros o pobres en un banquete de caridad. Tras el banquete se continuaba la fiesta, como es natural, con bailes y danzas.
Dicha celebración presentaba características paganas a juicio del Obispo González Manso que promovió las primeras Ordenanzas de 1535 que venían a ordenar y limitar las Fiestas justificándose en la base a que “en esa ciudad de tiempo inmemorial se celebraba una fiesta que llaman de Nuestra Señora, el Domingo primero después de San Juan, en la cual dicha fiesta se hacían gastos desordenados e se ocupaban con ella, muchos día, e la Misa e Procesión no se decía ni hacía con aquella reverencia, solemnidad y devoción que se requería, e de noche e de día se cometían muchos pecados públicos…”.
Transcribir integro el texto de las citadas Ordenanzas excede el objetivo de estas líneas, pero de forma resumida diremos que regulaban la procesión de los Santos hasta San Benito tanto el recorrido como su desarrollo, los gastos de la comida de caridad, los bailes durante la procesión y por las noches, la vigilia de la víspera (como vimos anteriormente), prohibían los cargos del Mayordomo y los Repartimientos… Ya vimos con anterioridad como dichas ordenanzas fueron contestadas por las Cuadrillas. Mas adelante, las Ordenanzas de 1873 regulan la celebración del Domingo de Calderas de la siguiente manera: “ El Domingo tendrá dispuesta el Jurado la Caldera que procesionalmente y con la mayor lucidez posible condujera antes de las 7 de la mañana al sitio de costumbre a esperar que la Corporación Municipal visite la cuadrilla y pruebe la Caldera para distribuirla después entre los vecinos” y a continuación: “La Corporación, previa invitación a la Autoridad superior pasará a 7 de la mañana a visitar las Calderas “Las ordenanzas reformadas en 1899 solo modifican los artículos anteriores en cuanto al horario que retrasa hasta las 8 de la mañana, horario que no se verá modificado en la Reforma de las Fiestas de 1914. Con posterioridad a la visita de las Autoridades y al repartimiento entre los vecinos y asistentes de la Caldera “El Jurado con los Cuatros, Alumbradores y Mozos de la Cuadrilla con un sacerdote, bajará a la colegiata de San Pedro con su imagen para asistir a la procesión” En este apartado no es modificado ni en la modificación de ordenanzas de 1899 ni en la reforma de fiestas de 1914. Vemos pues que el Domingo de Calderas sigue manteniendo vigentes hasta el principio de este siglo los aspectos tradicionales de la antigüedad, consistentes en la preparación y repartimiento de las Calderas y la procesión de los Santos Titulares de las Cuadrillas. Posteriormente se modificarían los actos sustituyéndose la procesión de los santos por el desfile de las Calderas desde la Plaza Mayor a la Dehesa, recibiendo a su paso la bendición en la Ermita de la Soledad para ir a situarse a la espera de la vista de las Autoridades. El repartimiento de la Caldera ha sido sustituido por pinchos y viandas preparadas por la por la Jurada, procediéndose antes del desfile en los locales de Cuadrilla al reparto de la tajada de toro cocido, pan, vino, chorizo y huevo, que constituían el contenido de la tradicional Caldera. La modificación de los actos ha supuesto un retraso del horario, bien aceptado e incluso agradecido por todos, que así disponen de más tiempo para la preparación de las Calderas y tajadas. Al término, las Calderas vuelven al Ayuntamiento. La procesión de los Santos se ha trasladado al Lunes de Bailas. Por la tarde, desde 1935 se celebra corrida de toros y verbenas por la noche.

© JJ, Ruiz Ezquerro y © Soria imaginada. Santo Pagano


Domingo de Calderas
Brilla el claro radiante
y a su luz nuestra Alameda,
muestra toda la hermosura
de una inmensa rosaleda.
Pues con sus lindos vestidos
de caprichosos colores,
dan nuestras bellas mujeres
envidia a las propias flores.
Yen este jardín de ensueño,
vergel de aromas y maravillas,
resalta el color encanto
de los Jurados y las Cuadrillas,
Que al son de las dulces gaitas
tan popular es y sanjuaneras,
reparten esta mañana
las ricas viandas de sus calderas.
Y cumplido el rito
más tradicional,
la típica prueba
por la Autoridad,
Todo el vecindario
alegre y jovial
recibe su parte,
el vino y el pan.
No hay en España ni habrá,
ni fuera de sus fronteras,
día de más esplendor
que el Domingo de Calderas.

Las Imagenes 2003
Calderas